Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

Asi se gesto la segunda quiebra de “Geo”

El 22 de noviembre, la viviendera que hace no mucho tiempo lideró el sector en México, Geo, anunció su quiebra. Es la segunda vez que la firma entra en suspensión de pagos, pero parece la definitiva.

La quiebra de Geo viene después de una lenta agonía, tras salir de un primer concurso mercantil en 2015. Sin embargo, pese a la capitalización que recibió y una nueva gestión, no logró cumplir con sus objetivos.

Esta es su historia:

A principios de la década, Geo lideraba la producción de vivienda en México. Anualmente llegó a construir más de 50,000 viviendas de interés social gracias a un proceso de ‘fábrica’ de casas idénticas en diversos puntos aledaños a los principales centros urbanos.

Pero su alto endeudamiento y un cambio en la política de vivienda del gobierno, que dejó fuera de los subsidios a la reserva territorial de Geo, llevó a la empresa, junto con otros gigantes del sector como Homex y Urbi, a concurso mercantil, al no poder pagar sus compromisos con los acreedores.

El proceso fue largo, pero en 2015 la empresa logró salir del concurso mercantil con ayuda de los bancos, que redujeron la participación del fundador de Geo, Luis Orvañanos, a mínimos. La viviendera prometió entonces a sus nuevos socios, entre ellos Banorte, que mantendría su portafolio de 77 proyectos y utilizaría otros 37 para saldar deudas.

Geo recibió una capitalización de 3,000 millones de pesos y tenía planes de construir hasta 25,000 viviendas anuales en el largo plazo, con un nuevo enfoque alejado de la producción en masa y orientado a la rentabilidad.

Sin embargo, los objetivos nunca estuvieron cerca de lograrse. En 2016, Geo escrituró apenas 2,592 viviendas, y en adelante el volumen continuó descendiendo. En 2017 cerró con 2,217 unidades, y al cierre de marzo de 2018 había entregado 303, por debajo de las 562 del mismo trimestre de 2017.

Al no cumplir con los objetivos planteados, su principal accionista, Banorte, inició procedimientos mercantiles que afectaban a un portafolio de 2,888 millones de pesos, con cifras de junio.

Desde 2017, Geo advertía de sus problemas de liquidez, y lo hizo hasta el último reporte financiero entregado en marzo a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). “La compañía continúa enfrentando una situación compleja, espera concretar acuerdos con acreedores y con su principal socio, que le permitan obtener la liquidez necesaria para hacer frente a sus gastos de operación indispensables y acelerar la producción de los desarrollos que se encuentran en operación”.

Los problemas de liquidez no eran solo para continuar desarrollando, sino también para cubrir la deuda que aún tenía la empresa. Dejó de pagar a los tenedores de bonos, y esto derivó en un nuevo proceso de negociación.

Menos de medio año después de esto, el consejo de administración la empresa acordó disolver la compañía. Sus acciones en la BMV cotizaban en solo 0.62 centavos.

Con información de: Expansión MX

 

¡Anímate a comentar!

Comentarios