Atrapado en la marginación y en el autismo

Por Jesús Navarrete

COATZACOALCOS (27/08/2017).- ¿Qué sucede cuando tu hijo o hija es diagnosticado con autismo, y ademas de eso, tienes que enfrentar la adversidad y las escasez económica? Esa es la vida de Felipe y su madre, y ante la falta de oportunidades, apenas pueden subsistir en una sociedad precaria de valores, donde cada día la insensibilidad se muestra por doquier.

Desde su nacimiento, la madre de Felipe, supuso que algo no marchaba bien con su hijo, pero confió que tras el paso de los años, podría mejorar su comportamiento. Llegó a los 5 años y no hablaba ni comunicaba. Pidió ayuda a la gente para poder acudir a una cita médica con un médico especialista, y el diagnóstico inmediato fue de esquizofrenia, lo que en varios años se traduciría en un diagnóstico equívoco, y las consecuencias que traería eran fatales.

Doña Elia1

Fue hasta los 9 años de edad, cuando después de divagar y tocar puertas, pudo reunir recursos suficientes para buscar una segunda opnión con otro médico especialista. Este diagnosticó a Felipe con el trastorno del espectro Autista (TEA) de Kannner, conocido como un Autismo Severo.

Desde entonces, Doña Elia se ha enfrentado a la adversidad económica, y la falta de estudios, viviendo junto a su hijo una vida nefasta y difícil. La alimentación es un lujo, ya que hay días o semanas enteras sin consumir algún alimento, lo que agrava la situación.

Su vivienda esta construida de lámina, madera y piso de tierra. Cuando llegan las lluvias son propensos a enfermarse continuamente. Los servicios básicos como el agua y la luz son difíciles de costear, a veces hay quienes a través de la poca venta de sus ajos se ayuda a solventar los gastos, sin embargo muchas veces la gente le pide rebajas de sus productos, sin saber en la extrema pobreza en la que se enfrenta día a día.

Vista Casa Felipe

Tras la vista de ese Coatzacoalcos que tiene atractivos turísticos y plazas comerciales, existe la vista de otro Coatzacoalcos, uno que es renegado por los gobiernos y la sociedad, un Coatzacoalcos que existe, que nadie ve pero que también siente, sufre y padece. Es en ese Coatzacoalcos del cual los políticos poco hablan, y es ese Coatzacoalcos donde nació Felipe Espinosa.

A veces, Felipe quiere pasear en camión para sentarse junto a la ventana y observar lo que casi nunca puede ver, y en ocasiones, no quiere bajarse del asiento del camión, para agarrar comida a los pasajeros o algún juguete que algún niño posee para el poder jugarlo dentro de sus posibilidades. Muchas veces la gente perdona y entiene la acción, pero en otros panoramas, los niños y la gente son crueles, agresivas e indeferentes, llegando a pegarle al niño e insultar a su madre, lo anterior es causante de una falta de cultura de la aceptación de la diversidad y la discapacidad, la falta de cursos y la fuga de valores.

SU ENTRETENIMIENTO

El juega con las envolturas de los juguetes, mientras que los mismos juguetes en sí lo deja arrumbados en su vivienda. Lo acompañan en su soledad un radio obsoleto, maltratado y un televisor dañado por los golpes que Felipe les da por motivo de su autismo.

TV Vista Casa

Lo que escucha en la tele o en el radio, es lo que repite por todo el día, pues debemos recordar que una de las tantas estereotipas del autismo es la ecolalia, repite lo que escucha, ve o lee en espectaculares, comerciales y/o en audio, a pesar de esta estereotipa, no ha servido para que pueda tener un lenguaje adecuado con el que pueda comunicarse.

¿Y SU PADRE?

Felipe perdió hace más de dos años a su padre. Se dedicaba a la carpintería, y de los pocos pesos que ganaba los gastaba en bebidas alcoholicas que adquiría en cantinas, casi nunca colaboraba con el gasto familiar. Cuando vivía podía ser de ayuda para controlar a Felipe. Pero siempre pensaba en internarlo en un Hospital Psiquiátrico.

Cuando el murió, Felipe nunca se enteró de su muerte, con el fin de evitar que Felipe sufriera por su pérdida. Desde entonces, Felipe ha identificado el rostro de su padre en cientos de transeúntes, a los que los hace llamar “papá” cuando estos algunos se ríen, u otros se enojan o caen en el llanto por esa situación, pero al no enterarse jamás de esa pérdida, Felipe nunca enterró a su padre en su mente y se aferra a pensar en que sigue viviendo.

LA SALUD DE SU MADRE

Hoy Doña Elia Juárez Carrillo vive en la sosobra. Además de ser de la tercera edad, tener un hijo con autismo y vivir en la miseria, debido a la epilepsia que padece cayó en su fogón con el que pobremente calienta la comida que llega a conseguir, A pesar de eso, no ha recibido ningún tratamiento para poder aliviar esta enfermedad.

SU REHABILITACIÓN

Después de tocar y tocar puertas, la Fundación Yanavi de autismo, lo ha ayudado en su tratamiento y le ha dado consejos para trabajar en casa con Felipe, lo que le ha representado muchísima ayuda a Doña Elia, pues de tantos años de tocar puertas y que solo se cerraran, encontró angeles en esta fundación, menciona ella.

Doña Elia solo pide una nueva esperanza, un nuevo amanecer, pero reconoce que es en Yanavi AC donde su hijo ha empezado a cambiar, tal vez no al ritmo tan acelerado como muchos padres de niños con autismo desearían que mejore, pero solo quiere que nadie se olvide de su hijo y que si se llegara a ausentar de la vida, quiere que alguien apoye a Felipe.

Si gusta donar y desea colaborar con la venta de su ajo, puede comunicarse a los teléfonos de la Fundación Yanavi. Tel: (922) 113 2497 y (922) 123 0176. email: alas._@hotmail.com.

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