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(VIDEO) Hay 32 desaparecidos, además de los 31 muertos, por la explosión del mercado de Tultepec, Edomex

Ciudad de México, 20 de diciembre (SinEmbargo).- El Mercado de artesanías pirotécnicas de San Pablito (Mercado de Cohetes), en Tultepec, Estado de México, se convirtió este día en una masa de fuego y humo después de una serie de explosiones. Elementos del Ejército mexicano, de seguridad y protección civil resguardaron y trabajaron en la zona.

El Gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, confirmó que 29 personas perdieron la vida por la explosión y otras 72 resultaron heridas: “26 personas que fallecieron en el lugar, 3 personas más que murieron en los hospitales donde estaban siendo atendidos”, dijo en conferencia de prensa desde Tultepec.

Aunque más tarde, en entrevista con Milenio Televisión, el Fiscal mexiquense, Alejandro Gómez, dio a conocer que otras dos personas que se encontraban hospitalizadas perdieron las vida, con lo que sumaron 31 las víctimas mortales hasta el momento. Sólo dos de ellas habían podido ser identificadas.

Eruviel Ávila aseguró que hasta el momento, 25 mujeres y 10 menores de edad se encontraban entre los heridos, algunos de los cuales sufrieron quemaduras en el 90 por ciento del cuerpo. Agregó que tres niños que sufrieron quemaduras  casi en el 50 por ciento de su cuerpo serán trasladados a un centro hospitalario de Texas, Estados Unidos.

“Lo más importante, lo único importante, la única prioridad, es salvar la vida de quienes están en hospitales”, dijo el mandatario mexiquense.

Aseguró que todos los gastos para atención correrán por parte del Gobierno del Estado y que será la Procuraduría General de la República (PGR) la que deslindará responsabilidades. Más tarde la misma dependencia confirmó que abrió una carpeta de investigación por inició por Violación a la Ley de Fuegos y Explosivos, en contra de quien o quienes resulten responsables.

El ulular de las sirenas y el fuerte olor a pólvora persistía en el ambiente después del estallido ocurrido por la tarde en el mercado, donde la mayoría de los expendios de fuegos artificiales estaban a su máximo nivel. Restos calcinados de vehículos rodeaban el mercado y los socorristas y residentes de la zona que llegaron de prisa a ayudar se abrieron paso entre las cenizas. Los bomberos combatían el fuego arrojando agua en puntos incandescentes.

En el mercado y en los alrededores había al menos unas 2 mil personas en compra y venta de fuegos artificiales, de acuerdo con reportes.

Crescencia Francisco García llegó por la tarde a comprar cohetes y dijo que estaba en medio del mercado cuando empezaron las explosiones alrededor de las 2:30 de la tarde. Primero se pasmó, miró al cielo como reflejo y empezó a correr en medio del humo en cuanto se dio cuenta de que todo mundo huía. Mientras corría vio personas con quemaduras, cortaduras y mucha sangre.

“Estábamos allí cuando de repente empezó a tronar […]. Yo y los demás que estaban a mi alrededor se echaron a correr”, dijo la mujer de 41 años a la agencia The Associated Press, residente de la Ciudad de México. “Todo se estaba prendiendo. Todo estaba explotando […]. Las piedras salían volando, pedazos de tabique, todo estaba volando”, agregó.

García pudo encontrarse con su hija, su yerno y sus tres nietos que la esperaban en un auto en las cercanías.

A su vez, César Ornelas, de Atizapán de Zaragoza, relató también a AP que llevaba 10 minutos haciendo compras en el mercado con su hijo y su padre cuando escuchó la primera explosión. Trató de correr, pero algo lo golpeó y lo derribó. Varias veces trató de levantarse, pero no lo consiguió. Finalmente, su hijo de 15 años, Francisco, tuvo que arrastrarlo para sacarlo.

“No veíamos para atrás”, dijo Ornelas, quien tenía quemaduras ligeras y un hematoma en la espalda. Su camiseta tenía un hoyo del tamaño de un puño en el pecho. “Escuchábamos cómo la explosión iba poco a poco detonando”.

Casi cuatro horas después, logró salir renqueando de la zona aledaña al mercado junto con su hijo. Francisco dijo que los paramédicos le dijeron que probablemente tenía la pierna fracturada debido al golpe de algún objeto.

Ornelas dijo que su padre, Ernesto, de 67 años, había corrido en una dirección distinta y se refugió en una casa cercana. Toda la ropa de su padre estaba quemada, y su rostro y un brazo estaban ensangrentados. Una ambulancia lo trasladó al hospital, pero Ornelas no estaba seguro de a cuál, o de qué tan graves eran sus lesiones.

Con información de SinEmbargo.mx

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